Mauricio Macri recibe un premio especial de la FIFA de manos de Gianni Infatino / FIFA
El deporte que no se ve

Lo que ganan Macri e Infantino con el acuerdo “secreto” por la FIFA

El inicio de relación fue tormentoso, pero hoy Macri e Infantino tienen un vínculo casi inmejorable. Lo que el presidente de la FIFA le debe a Macri es mucho. Y el peso de la AFA hoy en la FIFA es escaso, cada vez más escaso

Sebastián Fest

La primera vez que Mauricio Macri y Gianni Infantino se vieron cara a cara, un “arma de seducción masiva” sirvió para poner fin a la tensión entre ambos y construir la relación que los llevó a convertirse hoy en socios de hecho.

Macri e Infantino se habían llevado mal, bastante mal, en su primer contacto, que fue telefónico. Corría abril de 2016, el presidente argentino quería intervenir de hecho la AFA y el de la FIFA cumplió con su papel, el de advertirle acerca de la “autonomía del deporte” y el peligro potencial que implicaba para la selección y su presencia en el Mundial cualquier movimiento que no fuera bien visto por su organización.

A Infantino no le gustó lo que escuchó de Macri y a Macri no le gustó el tono de Infantino, a tal punto que le recordó que estaba escuchando al “presidente de la Nación argentina” y que en nombre de ella le hablaba.

El empresario Fernando Marín preparó el encuentro cara a cara con una visita a Zurich, y cuando éste se produjo, Macri sacó su celular, que es lo que durante toda su presidencia hizo cada vez que quería impresionar a un líder extranjero. A Vladimir Putin no se le movió una ceja ante ese celular, pero Infantino sí se conmovió.

El video que obsesiona a Macri

Era el famoso video de Macri metiendo un gol de tiro libre en noviembre de 2015, el día en que sería elegido presidente. Infantino, del que sus colaboradores en la FIFA dicen que es un futbolista “discreto”, vive enamorado del fútbol de Diego Maradona desde su juventud de fanático del “calcio”, y estar en presencia de un hombre que presidió 12 años Boca Juniors, lidió con Maradona y llegó a la presidencia de su país lo terminó de convencer: Macri era un socio potencial.

La relación fue creciendo y creciendo hasta que un año y medio después, Macri sorprendió a Infantino con una propuesta: lo invitaba a Buenos Aires para que, en diciembre de 2018, diera un discurso ante el G-20. Días antes de aquella cumbre cn Costa Salguero, Infantino había estado en el Monumental para cumplir el sueño de ver una final de la Libertadores, pero lo que se llevó fue unos cuantos escupitajos, al igual que Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, mientras caminaban por las entrañas del estadio de River en una tarde de puro descontrol.

“Nos escupieron, sí”, reconoció Infantino en esos días durante una entrevista que le hice para Infobae en Buenos Aires. “A Infantino, a mí y a unos cuantos más”, confirmó, en otra entrevista para Infobae, en este caso en París, Domínguez. Frustrado su sueño de Libertadores y su visión romántica del fútbol argentino, el país le ofrecía a Infantino al menos (nada menos que) el “blanqueo” de su imagen y de la de la FIFA en un escenario único como el del G-20.

Era más de lo que Infantino podía soñar, porque, vale recordarlo, el suizo-italiano llegó en febrero de 2016 a la presidencia de una organización exhibida hasta las tripas por el mismísimo FMI tras la redada de Zurich en 2015 que terminó con la era de Joseph Blatter. Nadie le daba mucho crédito. Primero, porque Infantino solo era conocido dentro de un círculo reducido del fútbl europeo, y segundo, porque estaba al frente de una entidad profundamente desprestigiada.

Infantino aprovechó la oportunidad al máximo, entregando pelotas de fútbol personalizadas a cada uno de los jefes y jefas de Estado y de gobierno en Buenos Aires. Su discurso fue un éxito y esas horas en Argentina le sirvieron para trabar relación directa con varios de los hombres y mujeres más poderosos del mundo. Que la semana pasada estuviera en el Foro Económico Mundial de Davos cenando con Donald Trump es algo que en parte le debe a Macri.

Infantino, solo por debajo de Donald Trump

“Confío en que el sueño americano se haga realidad en todo el mundo”, le dijo al presidente de uno de los países sede del primer Mundial tripartito de la historia, el de Estados Unidos, Canadá y México 2026. Y, audaz y excesivo como se muestra a veces, hizo la introducción al discurso de Trump presentándose como “el segundo hombre más importante de Davos”.

Es así: Infantino está convencido de que el fútbol y la FIFA lo conviertieron en alguien más importante y poderoso que la mayoría de los jefes de Estado o de gobierno con que se cruza. Si Blatter quería el Premio Nobel de la Paz, a Infantino no le molestaría la secretaría general de las Naciones Unidas (aunque solo si tiene mucho más poder que el actual).

Así, que Macri le diera “pelota”, literalmente, y le abriera en diciembre de 2018 las puertas del G-20 es algo que Infantino no olvida. Y el agradecimiento llegó en forma de puesto con mucho nombre, relativas atribuciones y escaso trabajo por cumplir. De ahí que en los días finales de su mandato, Macri pasara velozmente por Zurich, la sede de la FIFA. De ahí que apenas dejó la presidencia se fuera a Qatar a ver la final del Mundial de Clubes entre Liverpool y Flamengo. El fútbol le gusta mucho, incluso demasiado a Macri (“¿hay algo más lindo que hablar de fútbol?”, suele decir en la intimidad), pero en esas visitas había más que pasión.

La pregunta acerca de si Macri se mudará a Zurich para “trabajar” desde allí se responde fácil: no. La presidencia de la Fundación FIFA significa, en realidad, ser un abrepuertas de primer nivel y seguir relacionándose con el poder mundial. Nadie deja de atender a un ex presidente, y eso le viene a las mil maravillas a Infantino.

La presidencia de una fundación relacionada con el fútbol y respaldada por la FIFA es también un abrepuertas para Macri, una clara e inevitable posibilidad de negocios. Los grandes acuerdos suelen surgir de o destrabarse en encuentros cara a cara entre los líderes, aunque sean breves y casuales. El contacto físico es la antesala del acuerdo posterior. Hay un equipo en la Fundación FIFA que es el que trabaja, Macri se encargará de poner la cara en determinados momentos y de explotar sus contactos. Y eso es todo.

El papel de Maradona y la pérdida de influencia de la AFA

Tener un detractor en común como Diego Maradona también acercó en los últimos tiempos a Infantino y Macri, porque el presidente de la FIFA apeló a la experiencia de Macri para entender cómo lidiar con el ex jugador. Después de una breve primera etapa en la que el campeón mundial de México 86 llenaba de elogios al presidente de la FIFA, el amor se esfumó y las críticas ácidas florecieron. Hoy, la relación se enfrió. Con Macri, en cambio, se mantiene bien caliente, porque hace años que el “10” no pierde oportunidad de denigrar al ex presidente.

¿Es razonable que la AFA (y detrás de ella la Superliga, River, Boca, Rodolfo D’Onofrio, Jorge Ameal, Marcelo Tinelli e incontables nombres más) haga una puesta en escena de indignación porque no fue alertada de la designación de Macri? No, no lo es. Claudio Tapia formó parte apenas durante un año del Consejo de la FIFA, el órgano de gobierno que preside Infantino e integran otros 36 dirigentes de las seis confederaciones y de diversos países.

La Argentina tiene un lugar allí desde hace décadas, y lo seguiría teniendo si no fuera por la insólita carta que Tapia le envió a Domínguez tras la Copa América 2019. El presidente de la Conmebol, que tiene una relación de amistad con Macri, reaccionó quitándole el puesto en la FIFA. Así, todos los campeones del mundo -salvo Alemania y España, por problemas políticos con sus federaciones- están representados en el órgano de gobierno del fútbol mundial. La Argentina, no. Estaba, pero le dijeron que debía irse.

Y lo cierto es que Tapia perdió por partida doble su capacidad de influir. Porque lo dejaron fuera y porque, cuando estaba adentro, no participaba realmente en el ida y vuelta político del organismo. “Nunca lo escuché hablar en una reunión”, dijeron a este periodista tres dirigentes que forman parte del Consejo. Así, pensar que Infantino le avisaría de una decisión que lo beneficia a él, y sobre todo a él, es no recordar la historia reciente, es no conocer a la AFA y su jefe y es no entender a la FIFA y su presidente.

Comentarios

Sebastián
enero 30, 2020 a las 1:54 am

Excelente artículo



enero 30, 2020 a las 2:26 am

correcion sobre los campeones del mundo representados en el consejo ejecutivo, no esta Alemania que hace poco nombraron a un nuevo presidente, depende de uefa ese nombramiento, y es verdad sobre la falta de rol participativo o peso tanto en conmebol como en fifa, en la carta de tapia a Domingez fue mas de un hincha que de un presidente, teniendo en cuanta que argentina debe recuperar la confianza a nivel internacional, si no fuera por la influencia deportiva como los clubes de Boca, River , finalistas de copa y la seleccion mayor, el futbol argentino no representa,.
en cuanto ala estrategia de Infantino al nombrar a un politico, empresario como Macri no es de sorprender, su presidencia se destaca mucho por la buenas relaciones con los hombres de poder y los jefes de estado, Exelente nota



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